8 Pasos para Leer Bien una Partitura y No Dejar Pasar Nada

como leer una partitura bien piano

Me he dado cuenta que un error muy común en quienes estudiamos piano (o cualquier otro instrumento) es que leemos las partituras pero no con el detenimiento que deberíamos.

La gran mayoría de las veces, con solo leer bien cada elemento (y respetarlo!) de la partitura de la obra que estamos estudiando , muchas dificultades y correcciones que nuestros profesores nos hacen durante las clases desaparecerían.


Pero, ¿por qué leemos a medias?

Lo que pasa cuando leemos una partitura es que normalmente buscamos poder pasar el menor tiempo posible leyendo la partitura y más tiempo tocando lo que aprendemos, pero eso no debería ser así, porque al tratar de ir lo más rápido posible en el aprendizaje muchas veces pasamos por alto un montón de elementos de la partitura que son clave para poder interpretarla mejor. A veces y sobretodo en los principiantes, tocan suave (piano) donde debería ser fuerte (forte) o se olvidan de leer los stacattos o ligaduras (legato) y eso afecta totalmente a como suena la obra.
Veamos entonces 8 pasos para poder leer mejor una partitura y no pasar por alto ningún detalle:

Se trata de establecer un orden. 

 
Hasta hace un tiempo atrás yo cometía un error que con el tiempo fui corrigiendo, y era que no tenía un orden de lectura a la hora de encarar una nueva partitura de piano, y eso me jugaba en contra. Hoy en día es una de las primeras cosas que enseño a mis alumnos, y quiero que ustedes lectores también aprendan a hacerlo.
Esto que sigue a continuación es como yo recomiendo que analices la partitura antes de empezar a estudiarla y tocarla:
– Leer la partitura en este orden: 
  1. Claves: sol o fa, ver qué mano usa cuál.
  2. Alteraciones: leer si hay sostenidos o bemoles, cuantos y fijarse en qué tonalidad está escrita la obra. Esto es importantísimo para leer más rápido la partitura, porque conocer cuales son las notas de la escala de esa tonalidad y los acordes posibles (recomiendo probar armar las triadas en cada nota de la escala antes de empezar) nos permiten anticipar acordes y notas posibles que muy frecuentemente pueden (y van a) aparecer en la obra.
  3. Indicación de tempo y carácter: leer las palabras que aparecen encima del primer compás de la partitura y situarse mentalmente en el ambiente que propone la obra, por ejemplo, leer un “adagio” debería hacernos pensar en algo calmo y relajado, en cambio leer un “allegro vivace” nos tiene que hacer pensar en algo muy enérgico y deberíamos empezar a leer con esa actitud.
  4. Indicación de compás: Leer en que compás está escrito y antes que nada probar hacer un par de compases marcando el pulso e imaginando las divisiones al tempo que está indicado en la partitura (o aproximado).
  5. Observar la figuración: Dar una mirada global e identificar si predominan las figuras chicas como semicorcheas, o si por el contrario hay muchas figuras lentas como negras y blancas, tratar de darse una idea mental de si va a ser algo relajado o más bien intenso según las figuras que aparezcan, tratar de identificar los lugares donde puedan haber complicaciones rítmicas y probar resolverlas solfeando antes de empezar a tocar.
  6. Articulación y dinámicas: ver si hay staccato, legato o portato, y en que manos, etc, identificar las dinámicas (fuerte o suave) e imaginarse esa sonoridad antes de comenzar a tocar.
  7. Ver repeticiones y reconocer frases. La repetición es uno de los recursos compositivos más utilizados en toda la música, por lo tanto reconocer una repetición significa facilitar la lectura recordando lo que ya hemos leído.
  8. Dar una ultima mirada global a la partitura: Reconocer si hay cosas que no entendemos, observar las texturas que se generan y revisar que no estamos pasando por alto ningún detalle importante.

Por último quiero recalcar la importancia que tiene leer bien la partitura:
No solo se trata de avanzar correctamente y de respetar la partitura, sino que además tenemos que tomarnos el trabajo de leer lentamente, inclusive compás por compás cuando hay muchos elementos, ésto nos permite estudiar cada cosa por separado y llegar a una ejecución más fiel y correcta de lo que el compositor quería, además de facilitar el estudio.
Espero que a partir de ahora pasen un poco más de tiempo leyendo la partitura y se ahorren correcciones y pérdidas de tiempo luego.
Gracias por leer y si te gustó el artículo dejame tu comentario debajo y compartilo en facebook o twitter!
Paker

 

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